MIENTRAS DORMIA...
Una noche mientras dormía me ocurrió algo increíble. Llevaría un par de
horas dormido cuando sentí una carga encima de mí, como si algo me
aplastase contra la cama, intenté despertarme pero no podía, cosa
extraña ya que tengo el sueño ligero y casi cualquier cosa me despierta
fácilmente. Me esforzaba en despertarme pero no lo conseguía, era como
si algo controlase esa fase del sueño no dejándome escapar de ella.
Seguí sintiendo esa fuerza aplastándome, notaba como el colchón se
hundía por el peso extra. Luché por despertarme pero era inútil, en
sueños grité de rabia, cada vez con más fuerza. De repente oí mi grito,
mis cuerdas vocales lo emitieron, conseguí que ese alarido pasase de la
fase inconsciente a la consciente, en ese momento me desperté por el
fuerte rugido que produje, de alguna manera traspasé esa barrera que
separaba las citadas fases a través del chillido y conseguí acceder a la
consciencia que me era privada. Raudo y totalmente despierto me dirigí
al interruptor de la luz. Antes de encenderla vi un destello rojo en la
oscuridad, también me pareció oír un pequeño murmullo, algo gutural.
Mi corazón latía apresuradamente, ya estaba totalmente consciente,
y estaba seguro de no haber soñado ni el destello ni el murmullo. Sentí
una presencia en la habitación, y no era mi miedo. Miré a todos lados,
no vi nada. Al final desconcertado opté por dormirme de nuevo, yo no
creía en lo sobrenatural, así que no le di mayor importancia. Seguí
sintiendo la presencia, pero recurrí a mi mente científica decidiendo
que alguna explicación lógica tendría todo eso, y la verdad importaba
poco cual si asumía que era racional y no espiritual, así que resolví
intentar dormir de nuevo. Lo conseguí al cabo de cierto tiempo.
Al poco volví a notar algo extraño, ya no era un peso que me
aplastase contra el colchón, ahora era algo que tiraba de mí, sacándome
de la cama y hundiéndome en el suelo, en una especie de inframundo
siniestro. Pero tenía la sensación de que dejaba mi cuerpo atrás, me
despojaban de él y me hundía en algo tenebroso. Otra vez no podía
despertarme, veía una cegadora luz roja, y una pequeña sombra oscura que
emitía un ruido parecido al de un perro iracundo. Grité de nuevo, di un
golpe al aire con el puño hacia delante. Me desperté, no estaba en el
suelo, estaba en mi cama, pero la mano me dolía, y no había la
posibilidad de haber golpeado la pared ni nada, pegué al aire hacia
delante, me desperté justo en ese momento, y el puño estaba en el vacío.
Estoy seguro de no haber golpeado nada físico. La mano me dolía cada
vez más, durante varios días tuve un pequeño moratón. Mi corazón latía
cada vez más fuerte, pero ahora era por la rabia, noté que mis músculos
se llenaban de una energía impresionante. Obviamente estaba produciendo
una ingente cantidad de adrenalina. Mis ojos se colmaron de sangre, lo
se porque me picaban intensamente, mi pecho se agrandó por el aire que
cogieron mis pulmones, las venas de mis brazos se ensancharon, sentí que
debía atacar aunque no sabía a que. Fue una sensación extraña, algo
primitivo, como una presa que se siente acorralada y para defenderse se
prepara a asestar un único golpe con toda su fuerza. En ese momento
sentí como si pudiera tirar la pared de un solo puñetazo. Entonces la
lámpara se movió en el techo, como si hubiera una corriente de aire,
pero todo estaba cerrado. Luego un sonido en los libros de mi
estantería. Y finalmente el silencio más absoluto. Dejé de sentir la
presencia.
Algo vino a por mí una noche mientras dormía, lo se. No se que
era, ni cuales eran exactamente sus intenciones. Pero si se una cosa. VOLVERÁ...!!!!!!
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